La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Alcobendas ha aprobado inicialmente, en sesión celebrada el pasado 20 de octubre, la nueva Ordenanza de Convivencia y Seguridad, una actualización de la normativa municipal que revisa un texto en vigor desde hace más de una década para adaptarlo a las realidades y necesidades actuales de la ciudad. La reforma incorpora conductas que hasta ahora no estaban expresamente reguladas y actualiza distintos aspectos del régimen sancionador, según ha informado el Consistorio.
La revisión se ha llevado a cabo teniendo en cuenta la evolución de los usos y costumbres de la ciudad y aquellos comportamientos que, con el paso del tiempo, han ido generando conflictos o molestias en la vida cotidiana. El nuevo texto combina la prevención, la mediación y la búsqueda de acuerdos con una respuesta más firme frente a las conductas que deterioran el entorno urbano, alteran el descanso vecinal o afectan a la seguridad.
Seis ámbitos de actuación
La Ordenanza de Convivencia y Seguridad se estructura en torno a seis grandes ámbitos de actuación: el refuerzo de la autoridad de los agentes, la lucha contra las pintadas vandálicas, la protección del descanso vecinal, la regulación de determinadas ocupaciones del espacio público, las medidas destinadas a reducir los problemas asociados al consumo de alcohol en la vía pública y la utilización de sistemas de videovigilancia como apoyo a la labor policial.
Uno de los ejes principales es el refuerzo de la autoridad de la Policía Local. La nueva normativa otorga al Ayuntamiento mayores competencias para sancionar determinadas conductas contempladas en la Ley de Seguridad Ciudadana, entre ellas el consumo o la tenencia ilícita de drogas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas en espacios públicos y las faltas de respeto o desobediencia a los agentes de la autoridad durante el ejercicio de sus funciones. Con esta medida se pretende agilizar la tramitación de sanciones y facilitar una respuesta más efectiva frente a conductas que afectan a la seguridad y a la convivencia.

Multas más altas por pintadas vandálicas
La ordenanza endurece significativamente las sanciones contra los grafitis y pintadas no autorizadas, considerados uno de los principales factores de deterioro del entorno urbano. Las multas por estas conductas pasan de 750 a 1.500 euros en los casos más leves, pudiendo alcanzar los 3.000 euros e incluso los 6.000 en situaciones de reincidencia. Además, se incrementa la protección de espacios especialmente sensibles como parques, jardines, señales de tráfico, mobiliario urbano o pantallas de protección acústica.
Como novedad, la ordenanza contempla el decomiso y la destrucción de los materiales utilizados para realizar las pintadas. También permite acumular sanciones cuando un informe caligráfico policial atribuya a un mismo autor todas las pintadas que tengan la misma estética.
Regulación del espacio público y mendicidad
La nueva regulación incorpora medidas dirigidas a evitar conductas que, bajo la apariencia de mendicidad o bajo formas organizadas, impliquen acoso, coacción o dificulten el libre tránsito de los ciudadanos. También se prohíbe solicitar objetos destinados al punto limpio o desarrollar actividades que generen situaciones de presión sobre los viandantes.
La ordenanza presta especial atención a la ocupación indebida del espacio público. Se prohíbe dormir, de día o de noche, sobre colchones en la vía pública; acumular enseres que provoquen problemas de salubridad; lavar ropa en fuentes o estanques; instalar tiendas de campaña, chabolas o estructuras destinadas a servir de vivienda; y la ocupación prolongada del espacio público con enseres, mobiliario u objetos destinados a pernoctar. Previo a una posible denuncia por pernoctar en la vía pública, se ofrecerá solución habitacional a las personas afectadas. La Policía Local podrá retirar estos elementos, recuperar los espacios ocupados cuando concurran razones de seguridad o salubridad, y repercutir los costes de retirada, transporte, depósito y limpieza a los responsables.
Protección del descanso vecinal
La protección del descanso se convierte en uno de los ejes centrales de la nueva regulación. La ordenanza refuerza las medidas contra los ruidos y comportamientos que generan molestias en los barrios, especialmente durante las horas de descanso, y amplía las conductas susceptibles de sanción cuando provoquen alteraciones significativas de la tranquilidad vecinal. Entre las novedades figura la prohibición del uso de megafonía y de otros dispositivos sonoros en el exterior cuando puedan perturbar la convivencia, así como el uso inadecuado de equipos de sonido o la realización de actividades fuera de los espacios habilitados para ello.
La normativa incorpora también nuevas medidas para garantizar la buena convivencia en comunidades de vecinos y espacios públicos. Se sancionarán las molestias ocasionadas en viviendas o zonas comunes de edificios derivadas de actividades publicitadas como demanda de servicios sexuales, así como los actos de exhibición obscena que no constituyan infracción penal. Además, se comenzará a sancionar la realización de juegos y uso de pelotas fuera de los espacios y horarios autorizados, la celebración de competiciones deportivas masivas o espontáneas y el uso de bicicletas, patines y monopatines cuando puedan comprometer la seguridad de los vecinos y usuarios del espacio público o provocar daños en el mobiliario urbano.

Freno al consumo de alcohol en la calle
La nueva normativa incorpora medidas específicas para combatir el consumo de alcohol en la vía pública y sus consecuencias sobre la convivencia y la limpieza urbana. Se establecen nuevas obligaciones para los establecimientos comerciales con el fin de evitar la venta de bebidas alcohólicas cuando existan indicios evidentes de que su destino será el consumo inmediato en la vía pública. La ordenanza permitirá a la Policía Local intervenir y denunciar estas ventas cuando puedan acreditar, mediante datos objetivos y suficientes, que las bebidas estaban destinadas a su consumo inmediato en espacios públicos no autorizados.
Asimismo, se prohíbe que los establecimientos oculten su interior mediante escaparates opacos u otros elementos que dificulten la vigilancia policial, con el objetivo de facilitar las labores de inspección y evitar prácticas que favorezcan la venta irregular de alcohol. Los comercios que, tras ser requeridos, mantengan estos elementos podrán ser sancionados con multas de hasta 1.500 euros.
Videovigilancia para sancionar
La incorporación de la videovigilancia como herramienta de apoyo a la labor policial es otra de las novedades destacadas. Las imágenes captadas por los sistemas municipales podrán utilizarse, dentro de los límites establecidos por la legislación vigente, para acreditar infracciones y facilitar la tramitación de expedientes sancionadores. Esta medida permitirá mejorar la identificación de conductas incívicas, reforzar la protección de los espacios públicos y aumentar la eficacia de las actuaciones municipales. Más de 200 cámaras de videovigilancia distribuidas por la ciudad estarán a disposición de los agentes locales para perseguir infracciones.
Imágenes: Ayuntamiento de Alcobendas
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