Septiembre no solo supone volver al colegio, al trabajo y a los horarios habituales. Para muchas familias tambiĆ©n implica recuperar de golpe una serie de gastos que durante las vacaciones habĆan quedado en segundo plano. Transporte, comedor, actividades extraescolares, comidas fuera de casa, suscripciones o pequeƱas compras del dĆa a dĆa vuelven a formar parte del presupuesto justo despuĆ©s de unos meses en los que el gasto tambiĆ©n suele aumentar.
Por eso, la vuelta a la rutina puede ser un buen momento para revisar cómo han cambiado nuestras finanzas tras el verano y reorganizar el presupuesto de cara a los próximos meses. Conocer qué gastos regresan en septiembre, identificar aquellos que pasan mÔs desapercibidos y establecer una cantidad fija destinada al ahorro puede ayudar a recuperar el control y llegar a final de mes con mayor margen.
Nara Seguros, marca de seguros de ahorro, salud y vida, presenta cuatro claves para reorganizar las finanzas personales tras el verano e incorporar el ahorro como un hƔbito esencial para el bienestar integral.
Hacer una fotografĆa real de los gastos de septiembre
El primer paso es conocer quƩ cambia en nuestro presupuesto con la vuelta a la rutina. A los gastos fijos habituales pueden sumarse de nuevo partidas relacionadas con transporte, comidas fuera de casa, actividades, material o servicios que utilizamos durante el curso.
Revisar los movimientos bancarios y agrupar los desembolsos entre gastos fijos, variables y prescindibles permite tener una fotografĆa mĆ”s clara de cuĆ”nto cuesta realmente recuperar la rutina y detectar dónde existe margen para ajustar.
No perder de vista los pequeƱos gastos del dĆa a dĆa
Un café camino al trabajo, un pedido a domicilio, una compra rÔpida o algún pequeño capricho pueden parecer desembolsos poco relevantes por separado, pero su repetición hace que muchas veces pasen desapercibidos dentro del presupuesto mensual.
Son los conocidos como āgastos hormigaā o microgastos, a los que se puede llegar a destinar entre el 10 % y el 15 % del salario mensual. Identificarlos no implica necesariamente eliminarlos. La clave estĆ” en conocer cuĆ”nto destinamos a ellos y decidir previamente quĆ© margen queremos reservar para este tipo de gastos, evitando que terminen ocupando una parte mayor del presupuesto de la que habĆamos previsto.
Revisar las suscripciones que vuelven con la rutina
Septiembre tambiƩn puede ser un buen momento para revisar plataformas de streaming, aplicaciones, gimnasios, servicios digitales o cuotas que se renuevan automƔticamente.
Comprobar quƩ utilizamos realmente y de quƩ servicios podemos prescindir ayuda a evitar mantener pagos simplemente por inercia y permite liberar pequeƱas cantidades que, acumuladas a lo largo de los meses, pueden destinarse a otros objetivos.
Ahorrar antes de empezar a gastar
DespuĆ©s de un verano en el que el presupuesto puede haberse visto mĆ”s tensionado, esperar a final de mes para ahorrar Ćŗnicamente lo que haya sobrado hace mĆ”s difĆcil recuperar el hĆ”bito.
Una alternativa es decidir al comienzo del mes cuÔnto queremos reservar e incorporar el ahorro como una partida mÔs del presupuesto, adaptÔndolo siempre a nuestra situación económica. Automatizar esta cantidad también puede facilitar que el ahorro se mantenga de forma constante y no dependa de las decisiones que tomemos durante el resto del mes.
āSeptiembre puede ser un buen momento para volver a ordenar nuestras finanzas despuĆ©s del verano. Igual que recuperamos horarios y rutinas, revisar quĆ© gastos vuelven con ellas y reservar desde el principio una parte de nuestros ingresos para el ahorro nos permite afrontar los próximos meses con mayor planificación y tranquilidad financieraā, destacan desde Nara Seguros.
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