La Comunidad de Madrid incorporará a la red pública 596 plazas residenciales destinadas a personas mayores en situación de dependencia entre el 1 de noviembre y el 30 de junio de 2028, con un presupuesto cercano a los 25 millones de euros. El Consejo de Gobierno ha dado luz verde esta semana a 12 contratos derivados del nuevo Acuerdo Marco de Atención Residencial, que estarán vigentes entre 2026 y 2028 y que permitirán poner en marcha estos recursos en 43 centros repartidos por toda la región.
De las 596 plazas, 431 quedan cubiertas con los 12 contratos autorizados por el Ejecutivo autonómico, por un importe superior a 18,4 millones de euros. El resto del presupuesto, más de 6,4 millones, corresponde a 165 plazas cuya tramitación no requiere autorización del Consejo de Gobierno.
Reparto de las plazas por municipios y distritos
Los recursos autorizados por el Consejo de Gobierno se ubicarán en centros de Pinto, Torrelodones, Navalcarnero, San Lorenzo de El Escorial, El Álamo, San Martín de la Vega, Cadalso de los Vidrios, Galapagar y Pozuelo de Alarcón. A estas localidades se suman, en el conjunto de la red, los distritos madrileños de Latina y Carabanchel, así como Cobeña, Getafe, Serranillos del Valle, Aldea del Fresno, Rivas-Vaciamadrid, Brunete, Alcalá de Henares, San Sebastián de los Reyes, Meco, Villanueva de la Cañada, Algete, El Molar, Majadahonda y Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias.
El reparto territorial combina grandes municipios del sur y el este de la región con localidades de la sierra y del norte, además de dos distritos de la capital. En total, la red suma 43 centros que atenderán a personas mayores en situación de dependencia, un perfil que requiere apoyos especializados y que representa una parte creciente de la demanda de plazas residenciales en la Comunidad de Madrid.
Programas contra la soledad y atención especializada
El Acuerdo Marco de Atención Residencial establece que estos recursos deberán desarrollar programas específicos de prevención, detección y respuesta ante situaciones de soledad. Además, los centros crearán registros con las preferencias alimentarias, culturales y de ocio de los usuarios, con el objetivo de adaptar la atención a las características de cada residente.
Los profesionales de estas residencias están especializados en prestar apoyo y cuidados personales, así como asistencia gerontológica, rehabilitadora, psicológica y social. Junto al alojamiento y la manutención, las personas residentes disponen de actividades recreativas, iniciativas contra el aislamiento y prestaciones de peluquería y podología.
La incorporación de estas 596 plazas a la red pública se produce a través de contratos derivados de un acuerdo marco que fija las condiciones comunes de prestación del servicio. Este instrumento permite a la Administración autonómica articular la contratación de recursos residenciales con criterios homogéneos de calidad y de atención a las personas dependientes.
Un calendario que arranca en noviembre de 2026
Las plazas estarán operativas entre el 1 de noviembre de 2026 y el 30 de junio de 2028, según el calendario previsto por el Ejecutivo autonómico. La puesta en marcha de estos recursos se escalonará en función de la tramitación de cada contrato y de la disponibilidad de los centros en los distintos municipios.
La medida afecta a familias de toda la Comunidad de Madrid, ya que las plazas se distribuyen entre la capital, el sur metropolitano, el corredor del Henares, la sierra y el norte de la región. Para los municipios incluidos en el reparto, la llegada de plazas residenciales públicas supone ampliar la oferta disponible para personas mayores que necesitan atención especializada y apoyo en su día a día.
Imágenes: Comunidad de Madrid
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